Entrevista para Elescritor.es. 18/02/2026.
En Trauma continúas la serie de la inspectora Lucía Alcaraz. ¿Qué te pedía este nuevo caso que no te habían exigido las novelas anteriores de la saga?
Esta es la segunda novela de la saga, que comenzó con La memoria de los justos. En esta ocasión el caso se desarrolla en suelo urbano, en la ciudad de Cartagena, donde resido. Quería que el peso recayera totalmente en Lucía. El desafío principal ha sido profundizar mucho más en el aspecto psicológico que en la anterior entrega.
Sueles definirte como “creador de historias” más que como autor de un género concreto. ¿Qué te aporta esa libertad a la hora de construir una novela como Trauma?
No planifico el género antes de empezar. En este caso, al tratarse de una saga sobre una inspectora de homicidios, puede encuadrarse en la novela negra, pero no me gusta ceñirme a ningún canon. Cuando comienzo una historia, lo primero es que me guste a mí. Si no me convence, no la escribiría. Nunca cierro el final de antemano; dejo que los acontecimientos y los personajes me lleven. Esa libertad me permite sorprenderme con cada historia.
El concepto del trauma atraviesa toda la obra, no solo como tema policial sino como herida personal. ¿Qué te interesaba explorar realmente: el crimen o las consecuencias emocionales que deja?
Ambas cosas. No me interesan las historias planas ni construidas sobre un único hecho simple. Me gusta trabajar por capas. Como en la vida, nada es completamente blanco o negro; siempre hay matices. En el fondo, es una historia dentro de otra.
La novela juega con dos tiempos narrativos, pasado y presente. ¿Por qué consideras importante esa estructura para contar esta historia en particular?
Forma parte de la identidad de la saga. En la primera novela el pasado era más lejano y estaba narrado desde la voz de la madre. Aquí solo hay una primera persona: la inspectora. El pasado está contado en tercera persona y resulta clave para entender lo que sucede en el presente. También es una manera de mantener la atención del lector. No sé si la historia lo exigía de forma estricta, pero encaja con mi forma de narrar.
Lucía Alcaraz es una inspectora marcada por su propia historia familiar. ¿Hasta qué punto crees que un investigador puede separar su vida personal de los casos que investiga?
Es imposible. Quería que Lucía fuera alguien normal, no una heroína ni un personaje por encima del bien y del mal. Tiene su vida, sus preocupaciones y sus anhelos. Es una gran profesional, sabe lo que quiere y cuándo lo quiere, pero no le resulta fácil compaginar su vida personal con el trabajo. Es humana, y así debía mostrarse.
En Trauma el suspense convive con una fuerte carga psicológica. ¿Dónde pones tú el límite entre entretener al lector y obligarlo a mirar zonas incómodas?
Para mí es fundamental que una historia haga pensar, que obligue a mirar hacia dentro y a cuestionar comportamientos que vemos a diario. Supongo que esa carga psicológica es una seña de identidad como escritor. Busco una explicación, por difícil que sea, a las acciones de mis personajes, aunque en la realidad no siempre exista una respuesta clara.
Has escrito terror, ciencia ficción, novela negra y suspense. ¿Qué tiene el género negro que lo hace especialmente adecuado para hablar de culpa, memoria y dolor?
No lo había reflexionado antes, pero quizá el género negro lo hace todo más veraz. Cuando empiezo una historia no pienso en el género; eso surge después. Me centro en el tema y en cómo lo abordaría yo. La realidad es la mejor fuente de inspiración. Como decía un escritor conocido: hay que mantenerse atento a lo que nos rodea.
El lector se enfrenta a crímenes que no siempre son lo que parecen. ¿Te interesa más sorprender con el “cómo” o con el “por qué” de lo ocurrido?
Las dos cosas son importantes. El “cómo” evita que la historia resulte previsible; el “por qué” aporta sentido y deja al lector en paz. No todas las tramas tienen un motivo claro, pero a mí me gusta encontrarlo: en el pasado, en un trastorno, en una venganza. Forma parte de mi manera de entender las historias.
Regresas a la editorial Círculo Rojo con esta obra. ¿Qué ha significado para ti este regreso a nivel creativo y profesional?
No fue un regreso planificado. No he tenido suerte en otras tentativas editoriales y no he encontrado ninguna que me llenara. Con Círculo Rojo sé lo que voy a encontrar. Me aporta seguridad y tranquilidad.
Después de tantos relatos y novelas, incluida Trauma, ¿sientes que escribes para responder preguntas… o para formularlas mejor?
Creo que escribo para hacérmelas yo mismo. Empiezo porque el tema me interesa. Todo está inventado, pero lo que me impulsa es poner el foco en la pregunta adecuada. Soy curioso y me atraen muchos temas, aunque no siempre tenga la mejor respuesta para ellos.
Entrevista realizada por Paco Marín para Cartagena Actualidad y Murcia Actualidad. 14/02/2026
Conversamos con Juan A. Pérez… Un placer… Gracias…
P.- Por favor recuerde a los despistados quién es Juan A, Pérez.
R.- Pues Juan Aparicio Pérez es mi verdadero nombre, sin pseudónimo. Desde que empecé a escribir en 1999 comencé utilizando el pseudónimo de Jan Alan debido a un certamen literario, donde gané el premio especial. Desde entonces solo he utilizado Jan Alan en todas mis obras hasta que llegó “La memoria de los justos”, en la que quise firmar con mi nombre. Soy de Cartagena, diplomado en publicidad y marketing y me gusta escribir desde pequeño, aunque nunca pensé en publicar nada, hasta que alguien me lo propuso hará como 18 o 19 años. Desde entonces he publicado 9 obras como Jan Alan y la de “Trauma” es mi segunda como Juan A. Pérez.
P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace "Trauma"?
R.- “Trauma” es la segunda novela de la saga sobre la inspectora Lucía Alcaraz. Tardé más de dos años en poder publicar “La memoria de los justos”, cuando ya tenía pensado que esos personajes podrían continuar con nuevos casos. Digamos que cuando salió la anterior novela, “Trauma” ya estaba a medio escribir. Tenía claro que serían esos mismos personajes, pero en un entorno más urbano. Utilizando Cartagena como el escenario ideal. La idea nació leyendo una novela de Maurice Leblanc y su personaje Lupin. Fue haciéndome la pregunta de cómo se resolvería un caso si la habitación donde se encuentra el cadáver está cerrada desde dentro. A partir de ahí fue naciendo la idea central de cómo algunos traumas en la infancia nos persiguen durante toda la vida.
P.- ¿Qué relación tiene con "La memoria de los justos"?
Pues como ya he dicho antes, es la segunda novela de la misma saga. En “La memoria de los justos” presentaba los personajes y aquí se hacen más evidentes. Han transcurrido meses desde aquel caso y algunas circunstancias han cambiado.
P.- Maneja una gran cantidad de personajes ¿en algún momento se ha perdido?
R.- Perdido no porque llevo una agenda. Los tengo todos controlados, hasta su edad, aspecto, nombre completo, relación en la historia, … Todo lo que pueda interesar. Lleva tiempo, pero al final son reales, tan reales como cualquier persona con la que me relaciono.
P.- ¿Tendrá continuación la saga con la inspectora Lucía Alcaraz?
R.- Sí, al menos una más. Después dependerá de la acogida, pero sí quería hacer al menos una trilogía sobre la inspectora cartagenera Lucía Alcaraz. Creo que intentaré cerrar el vínculo que pueda salir de la trilogía, elevando la implicación de sus personajes hasta el final.
P.- ¿Tiene previsto que volvamos a leer a Jan Alan?
R.- Sí, realmente sí. No sé si podría ser una amenaza o no, pero me he dado cuenta de que la gente me busca más como Jan Alan que como Juan A. Pérez. En cualquier caso, Jan Alan se quedará para novelas más de índole fantástico, de aventuras o acción, y Juan A. Pérez para novelas de thriller o negra.
P.- ¿Cuál ha sido su base documental?
R.- He leído muchos artículos sobre fármacos peligrosos y sus consecuencias. He preguntado a alguna doctora en psiquiatría, y desde el punto de vista policial, he tenido un agente en el cuerpo nacional de policía que me ha contestado algunas preguntas. El resto, pues viendo noticias, leyendo diarios y estando atento a lo que me rodeaba. He de decir que, si hay cosas que no son exactas, no es culpa de los informantes, sino cosa mía, que a veces he tenido que ir por libre para que me cuadren cosas en la trama. Se puede notar por ejemplo que el cine me ha influido bastante.
P.- ¿Se puede leer "Trauma" sin haber leído "La memoria de los justos"?
R.- Realmente sí. Son casos distintos, aunque también es verdad que en “Trauma” se evoca a partes del pasado que, si no has leído “La memoria de los justos”, puede despistarte un poco. Se puede, pero lo mejor es leer las dos. Y tener cierto orden cronológico.
P.- Venda su libro ¿por qué hay que leer "Trauma"?
En verdad te digo que a mí es la novela de suspense que me gustaría leer ambientada en mi ciudad. Hay acción, investigación, suspense, y no mucho respiro para abstraerte entre sus páginas. Creo que mantendrá a más de uno pegado a sus páginas hasta el final.
P.- Sus planes a corto y medio plazo ¿son?
R.- A corto plazo es promocionar esta novela todo lo que pueda y donde pueda. Hacer firmas de libros, con los dos, “La memoria de los justos” y “Trauma”, y para quien tenga la anterior, pues recomendarle que no puede dejar de hacerse con “Trauma”. Diría que es adictiva. Eso durante todo este año. Y el que viene quizá regrese con Jan Alan, aunque aún falta mucho para eso.
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